martes, 7 de diciembre de 2010

Y el tiempo se paró - Capítulo VI

Capítulo VI

Cuando vi aquel viejo papel contrastando con la oscuridad de la piedra, no supe reaccionar, me quedé paralizada porque lo único que ocupaba mis pensamientos era que alguien había estado allí, en nuestra casa, en aquel pasadizo que seguramente ya casi nadie conocía. Fue Diana la que cogió el papel y mientras lo asía con una mano, con la otra me agarraba de la muñeca y tiraba de mí hacia las escaleras.

Como encuentre al gracioso que nos ha dejado esto allí, se va a acordar del día en que nació.− Murmuró mi hermana cuando ya estábamos en el salón, mientras fijaba la vista en el papel.

En ese momento pestañeé y tomé conciencia de lo que había pasado. Puede que suene exagerado pero la idea de que alguien se colara en mi casa me aterrorizaba por esa época, porque ese era el lugar donde más segura me sentía (no en esa mansión concretamente, ni en el piso en el que vivíamos antes… No se trataba de algo físico, sino del hogar, allí donde estaba mi familia). Saber que una persona desconocida había entrado, sin que el resto siquiera lo supiéramos, me daba pánico y me angustiaba, era como si unas sólidas paredes invisibles se estuvieran cayendo a mi alrededor. Y sí, ya sé que es raro, pero desde siempre he necesitado tener esa clase de seguridad, ese espacio donde no puede pasar nada. Ahora sé que es estúpido, ahora sé que no existen los lugares seguros, pero antes no lo sabía… o tal vez no quería saberlo.

Es un árbol genealógico.− Me informó Diana.

¿Y qué?− La increpé, algo cabreada, al ver que ella no estaba asustada. Siempre me fastidió que fuese tan despreocupada… eso creía entonces, hoy sé que mi hermana no es despreocupada, sino valiente.

Nada, solo lo digo. Parece menos antiguo que el libro, pero ahí-ahí, no creo que se lleven muchos años de diferencia.

¿Cómo sabes que es menos antiguo? Yo lo veo igual de amarillento.

Porque aparece la fecha de la muerte de Guillermo Bermejo, hay otra rama de la familia, pero no tengo ni idea de quienes serán. Tal vez deberíamos dárselo a Nuria, no sé, a lo mejor le ayuda.− Sugirió Diana con semblante serio.

Sí, vamos a llevárselo a ella y vamos a decirle cómo ha llegado a nosotras, y a papá y mamá también.− Solté con renovada energía.

Bueno, de momento se lo contamos a Nuria ¿pensabas hacer algo?

No.− Contesté lacónicamente.

Entonces vamos.

Cuando llegamos a su casa vimos que la puerta estaba abierta, entramos directamente a la pequeña biblioteca y pudimos ver que la atmósfera no había cambiado desde que empezó con el artículo: recortes de periódico, libros desparramados por la mesa y un portátil en el centro.

¡Hola!− Dijo una voz a nuestra espalda. Era Nuria.− Perdonad este caos, pero no he parado… cuando se lo conté a mi jefa me insinuó que tal vez me ascendiera, así que estoy trabajando como una loca.

Pues sinceramente no lo entiendo.− Solté sin poder reprimirme. Con el rabillo del ojo vi que Diana abría mucho los ojos y bajaba la vista al suelo.

¿Qué no entiendes?− Preguntó Nuria algo molesta.

¿Te ofrecen un ascenso por un artículo sobre un crimen que sucedió cuando el Papa era monaguillo? No lo entiendo, no veo qué relevancia puede tener.− Dije con una buena dosis de mala leche y usando el tonillo de sabihonda que utilizaba cuando quería impresionar a alguien.

¿Qué es lo que te parece poco relevante? ¿Un crimen?− Inquirió Nuria al tiempo que alzaba las cejas.

¡Pasó hace mucho! Sea quien sea el asesino, ya estará muerto ¿para qué darle más vueltas al asunto? ¿Solo porque es un crimen famoso y te puede ayudar en tu carrera?− Dije, aún sabiendo que lo que decía era una bobada. Comprendedme, estaba asustada, no quería verme envuelta en eso, me daba miedo y al mismo tiempo me enfadaba que alguien me asustara por un suceso tan antiguo.

¿Para qué darle vueltas? Pues porque podemos descubrir la verdad. No te voy a engañar, desde luego que mi trayectoria profesional es importante, pero ten por seguro que si se tratara de un crimen anónimo, pondría el mismo ahínco; yo me hice periodista por un motivo y es precisamente para dar vueltas a los asuntos que mucha gente quiere aparcar. Y le daré las vueltas que sea necesario.− Respondió mirándome a los ojos con cierta fiereza.

Mi hermana salió en mi ayuda:

Nuria, no te enfades, es que ha pasado algo muy raro y Amaia está un poco asustada. Esta tarde nos ha dado por bajar al pasadizo, mientras nuestros padres iban a hacer la compra… y, bueno… Había esto.− Explicó Diana al tiempo que le tendía a Nuria el árbol genealógico.

Ella lo cogió y lo miró durante casi un minuto sin decir nada, luego alzó la mirada hacia nosotras y nos preguntó:

Esto no estaba allí cuando encontrasteis el diario ¿verdad?

Ambas negamos con la cabeza y entonces Nuria se agachó un poco, hasta poner su cabeza a mi altura y me acarició la espalda con suavidad.

No te preocupes, me enteraré de quien ha entrado en vuestra casa, ¿de acuerdo? Seguramente ha tratado de asustaros, pero me extraña, porque aparte de Clara, mi jefa, y Iago, el que ha autentificado el diario, no le he comentado el asunto a nadie. Y confío en los dos plenamente. ¿Le habéis hablado de esto a alguien?

Nuestros padres lo saben, lógicamente, pero aparte de ellos… ¡Sí, el tipo que nos vendió la casa, el antiguo dueño! No-sé-qué Pineda.− Dijo Diana.

Enrique Pineda. No creo que haya sido él… es un hombre mayor y, como antiguo propietario, le interesa que no tengáis queja.− Razonó Nuria; tras unos segundos dijo.− Ya tengo el diario, si queréis os lo podéis llevar, tengo copia de todo.

Gracias, te lo puedes quedar.− Solté yo. Vi cómo mi hermana abría la boca para protestar, pero la agarré del brazo y la empujé hacia la puerta.− Nosotras nos vamos, ya nos dirás si sacas algo del árbol genealógico.

Vale, hasta luego.

Ahora me preguntó si Nuria ha llegado siquiera a imaginar quién puso en el pasadizo aquel papel.

6 comentarios:

  1. Wow Slayer! Quién entró?? Con qué intriga me dejas, que bien que la haces, expectante para el próximo capítulo, si señora!
    Muchas gracias y un besazo!

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  2. Gracias, me alegro de que te enganche.
    ¿Quién entró? Pues es una pregunta que desvelaría mucho pero a la vez desconcertaría, los porqués de esa persona son los que van a complicarlo todo... ahora quiere que se sepa la verdad, pero va a ir cambiando. Y hasta ahí puedo leer.
    Un beso!

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  3. qué intriga con lo del crimen!!
    Muy bien, Slayer, me ha encantado!!

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  4. Gracias María.
    Ya se irán desvelando las cosas... pero cuando se sepa quién fue, no se habrá desvelado de verdad el meollo de la historia, que es ¿qué pasó con Amaia?

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  5. Ayyyy Slayer! con lo interesante que está tu historia y yo lo tenía aquí atrasadísimo. ¿Quien entra? ¿a quien le intersa que se pongan sobre la pista y saquen a relucir una historia antigua? ¡Intrigada me tienes!
    Gracias por este trocito de tu historia.

    Cibeles

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  6. Gracias por leerlo, Cibe.
    Digamos que en el próximo capi algo podréis intuir porque pasa algo que deja entrever lo que puede estar sucediendo.
    Un beso!

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