viernes, 6 de agosto de 2010

Capítulo XLIX - Epílogo





CAPÍTULO XLIX

Le temblaban las manos mientras sostenía la cuartilla y no podía evitar emocionarse al tiempo que no podía evitar sonreír al leer las palabras de Fernando y Alicia. Le sorprendió que ni los celos ni el dolor tuvieran cabida en ese momento, sólo sentía una mezcla de satisfacción y alivio al saber que ellos estaban por fin juntos y a salvo… que lo habían logrado y que, como le decían en la carta, en parte, era gracias a él.

Álvaro volvió a doblar la carta y la metió en el sobre con cuidado, luego sacó un libro al azar de la estantería y metió la carta entre sus páginas centrales. Fue hacia la ventana y, aún sonriendo, respiró hondo, mientras miraba de soslayo la máquina de escribir. Por primera vez en mucho tiempo, se sintió más poderoso que aquellos que antes le daban miedo.

Mientras tanto, en París, Alicia y Fernando estaban recostados en la cama y hacían planes de futuro.

No podemos volver a España, eso está claro.− Sentenció Fernando con voz aparentemente fría.

Alicia le cogió la mano y la besó.

Hay otros modos de luchar y de ayudar, sin necesidad de volver.− Comentó ella.

Ya, pero son modos que no se me dan tan bien… Yo soy de acción, no se me da bien la diplomacia.− Esta vez no se molestó en ocultar su amargura.

¿Por qué no hablas con alguien del partido? Una persona como tú siempre es útil en alguna parte.

Fernando sonrió y luego besó a Alicia.

Pensaba hacerlo hoy.

Bueno, pues ya está, ellos te darán opciones, me imagino.

¿Y qué hay de ti?

Alicia bajó la cabeza, sabía que seguir estudiando no iba a ser una opción fácil, apenas tenían dinero y, por otro lado, los dos años que había estado estudiando en España probablemente no servirían de nada, tendría que empezar de cero.

¿Te gustaría seguir estudiando?− Preguntó él.

Sí… pero ya sé que es difícil, me pondré a trabajar en lo que encuentre, después ya veremos.

Alicia, si quieres puedes seguir estudiando.

Ella sonrió y luego suspiró.

Pero si apenas tenemos dinero, Fernando.

Lo tenemos, todo el dinero que sobró de la misión es tuyo, Charles me lo dio, cuando aún estabas en cama. No es una gran cantidad, pero puedes plantearte con toda la tranquilidad retomar tus estudios.

Alicia no daba crédito, se había olvidado por completo el dinero del cuadro y no se le había ocurrido pensar en que pudiera sobrar algo, sobre todo teniendo cuenta que en su momento esperó una huída mucho más costosa y espectacular.

Se acercaron y se besaron, mientras volvían a resguardarse bajo las sábanas, sabiendo que se tenían el uno al otro. No existía el miedo en esa habitación.

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Años posteriores:

Álvaro pasó los tres años siguientes escribiendo un libro en defensa de la democracia en el que, entre otras cosas, se ponían de manifiesto los delitos cometidos por el Régimen franquista. Este libro cruzó la frontera a mediados de 1955 y fue publicado bajó el pseudónimo Adrien Ibère. La dedicatoria decía “A A. y F. En agradecimiento por recordarme el poder que tiene un sólo individuo”. En 1954, se casó con María, una antigua maestra de escuela que nunca pudo volver a ejercer debido a sus “antecedentes”.

Alicia logró acabar la carrera en Francia, mientras trabajaba en una pequeña editorial haciendo traducciones; Ella fue la encargada de traducir el libro de Álvaro. Años después, montó su propio bufete con la intención de luchar por los derechos de las mujeres. Por su parte, Fernando continuó siendo un importante miembro del Partido y cruzó la frontera en varias ocasiones, para ayudar a sacar a gente de España. Además llevó a cabo diversas operaciones con el objetivo de capturar a nazis huidos. En 1955, decidieron casarse y un año más tarde tuvieron a Andrea. El matrimonio y su hija regresaron a España en 1977.

CONCLUSIÓN

Escribiendo este relato he pretendido, por un lado, hacer justicia con algunos personajes, dignificarlos y dotarlos de mayor fuerza y capacidad de decisión. Y por otro lado, expresar una idea que creo fundamental para que la vida persista: No se debe observar un crimen, se debe impedir.

Los diferentes personajes han ido mostrando distintas clases de valor y, por lo tanto, diferentes formas de actuar y reaccionar frente a las injusticias, diferentes debilidades y diferentes miedos. La mayor evolución se puede ver en Alicia y Álvaro, las decisiones que ella toma no son sólo una forma de rebeldía, sino una respuesta de sus propios sentimientos; En Álvaro, es su idea de justicia la que le obliga a no ser un testigo mudo de los crímenes del Régimen, no quiere convertirse en un cómplice de de los acontecimientos y, pese a ser uno de los personajes que más sufren, sale fortalecido cuando descubre que el miedo no puede con él, que sigue teniendo capacidad de actuar.

Es un poder que cualquier totalitarismo teme, y por ello siempre intentan hacernos olvidar la fuerza que tenemos… porque el miedo oprime, pero a veces nos olvidamos lo frágil que es y una vez que está roto, no hay nada que hacer.

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Dedicado a todas las personas que habéis leído el relato, significa mucho para mí.

Y gracias a NoA y a FanÁlvaro por dejarme usar vuestras capturas.

10 comentarios:

  1. Genial!!!!!!!! El perfecto final para un estupendo relato! Gracias, gracias de verdad por contarnos un final feliz pero coherente con lo que nos contaron y con los personajes. Cada uno lucha a su manera, pero lucha! En la serie, por lo que nos contaron de Alicia, ya no sé si le quedaran fuerzas para luchar :( En fin, que aunque sí nos has contado algo distinto que la serie, cuadra totalmente con los personajes!
    Por cierto, las nuevas imágenes me han encantado ;) jaja
    Un beso!!

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  2. Gracias a ti, NoA. Me alegro de que pienses que cuadra on los personajes... me preocupaba la coherencia de ello, la verdad.
    En la serie vi a gente más débil y no había razón para esa debilidad, por eso me resultó extraño, entre otras cosas.
    Y las imágenes... son mi vicio, ya lo sabes, me alegro de que te gusten!
    Un beso!

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  3. Las gracias te las tenemos que dar a ti por compartirlo, de verdad, enhorabuena por el relato, es precioso, y las conclusiones me han emocionado!Si toda la gente pensase como tú, nada sería imposible, el mundo sería mejor y quizás más justo. Con una maestra como tú hay esperanza para las nuevas generaciones. Muchas gracias y salud!!!

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  4. Muchas gracias por tus palabras. Me has dejado... Jo!
    Desde luego hay más gente que piensa como yo y también hay gente mejor que yo, así que en general podemos estar tranquilos. La buena gente es mayoría.
    Y como diría Chaplin: "Hay algo tan inevitable como la muerte: La vida" Y yo añado que si la vida es inevitable, la bondad y la libertad también lo son.
    Un beso grande!!

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  5. Por fin ,me he puesto al dia con tu relato y estoy triste porque se acabo ! Mil gracias Slayer por haberle dejado la vida a Fernando y darnos la alegria de ese final.
    Besos.

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  6. Gracias a ti por leerlo, no deja de alucinarme que os guste, en serio lo digo.
    Y lo del final... como fernandista yo también padecí el de AETR, esta es mi pequeña tirita para ese gran sinsabor.
    Un beso!!!

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  7. Bueno chica, mi enhorabuena más cordial!! Me he emocionado leyendo la carta de "Félix y Ana". Ha sido una preciosidad de relato y te animo a que escribas más.
    (p.s.- y muy bueno el guiño, jajaja!)

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  8. Gracias, María.
    Me alegro de que te haya gustado la carta, fue difícil de escribir porque tenía que ser muy inocente y, al mismo tiempo, susceptible de dobles lecturas.
    Un beso y sigue con el tuyo, yo me voy a tomar un tiempo de relax y, tal vez entonces comience a publicar poco a poco un viejo relato que anda por el ordenador.
    Ciao!

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  9. Hola Slayer, por fin he leído todos los capítulos y me has dejado admirada por lo bien que lo has llevado. Me ha gustado mucho y el final, aunque doloroso para Andrea,Antonio y Liberto es más realista que los finales de AETR.
    Bien por Ali y Fernando. Me alegro que Alvaro pueda escribir el libro y salga bien parado en tu relato. Felicidades.

    Rodas

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  10. Gracias, Rodas! me alegro mucho de que te haya gustado, pero sobre todo me alegro mucho de que hayas querido leerlo, te lo agradezco de corazón.
    Me quedé con la espinita clavada por aquel final que era sólo eso: un final, sin historia de por medio, que les dieron a Fernando y a Andrea, es uno de los motivos que me empujó a escribir este relato.
    Un beso y gracias de nuevo.

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