sábado, 12 de junio de 2010

Capítulo XLI


CAPÍTULO XLI

¡Ella no puede estar aquí!− Vociferó Fernando por tercera vez.

¿Quién eres tú para decir eso?− Explotó Alicia quien, hasta entonces, había observado perpleja la reacción de Fernando.

Soy alguien que sabe lo que nos estamos jugando, tú no eres más que una carga.− Dijo Fernando con desprecio, sabiendo donde tenía que apuntar para causar daño.

Ella le miró enfurecida.

No te atrevas a decir eso. ¡No te atrevas!− Bramó ella.

Fernando ya no la escuchaba y trataba de hacer que Charles parara la camioneta dando golpes en la lona.

Sigue, no hagas caso, sigue.− Gritó Andrea mirando hacia la cabina, a pesar de que esta no tenía conexión con el remolque.− Fernando, piénsalo, no podemos dejarla aquí, habría que dar la vuelta y eso sí que sería arriesgado; Alicia sabe cuidar de sí misma y conoce los riesgos que corre.− Intervino Andrea, intentando calmar los ánimos.

¿Tú aceptaste que participara?− Inquirió Fernando con tono amenazador, volviéndose hacia Andrea.

Apenas teníamos gente y ella es mucho más capaz que muchos que conozco, tiene agallas y astucia.− Se defendió Andrea sin variar ni un ápice su tono de voz.

Y eso lo justifica todo ¿no? ¿Aceptasteis a una cría porque os faltaba gente? ¡Haberme dejado allí!− Gritó él, indignado.

Mientras, Fisco hablaba con Alicia, intentando que se serenara:

No le hagas caso, tiene mucho carácter, eso es todo. Se preocupa por tu seguridad.

¿¡Y quién le manda a él preocuparse por mi seguridad?!− Chilló Alicia que temblaba de rabia.

Fisco miró a su alrededor y agradeció la lluvia que golpeaba la lona y el tremendo rugido del motor; de no ser por eso, todo Madrid les estaría oyendo. Andrea miró a Fisco significativamente y cambiaron posiciones.

Fernando, por favor, sabes muy bien cómo va esto. No es como hace unos años, ahora la gente mejor preparada está muerta o en Francia. La chica nos ha ayudado más de lo que imaginas, el dinero para subvencionar gran parte de la misión es suyo ¿sabes?

Fernando se quedó quieto y su expresión cambió, como si acabara de entender algo.

¡El cuadro! ¡El puñetero cuadro! ¿A que sí? Dios, y también has implicado a Álvaro en esto…− Le rugió a Alicia por encima del hombro de Fisco.

¿Y tú cómo sabes…?− Inquirió Alicia, visiblemente sorprendida, que intentaba en vano apartar a Andrea para acercarse a él.

Porque os han estado vigilando, estúpida, siguieron a Álvaro y supieron que vendió un cuadro. Luego Mendoza que, por cierto, es el topo, me iba a mí con el cuento esperando que yo le confirmara sus sospechas… Pero tú se lo has puesto aún más fácil.− Explicó Fernando con enojo.

¡Fernando!− Gritó Andrea que por primera vez parecía enfadada.− Fue ella quien le desenmascaró, reconoció al topo, sin ella, todos, y digo todos, habríamos caído.

Y ya no hay nadie vigilando la casa de Álvaro. Aunque de todas maneras hemos salido por otro portal.− Comentó Alicia, ignorando a Fernando.

Andrea la miró sin entender y Fisco frunció el ceño.

Saltamos de azotea en azotea hasta llegar a un portal más alejado.− Aclaró.

Fernando abrió los ojos, sorprendido, pero al momento volvió a la carga.

¿Y qué? Ha aprendido un par de trucos, eso es todo. Sigue siendo una chica universitaria, nada más. No aguantará la huida, lo más seguro para ella es que permanezca junto a su marido.− Dijo con un tono de voz que, aunque era considerablemente más tranquilo, no estaba exento de desdén.− ¿O acaso él no cuenta?− Y fijó sus ojos en los de Alicia.− ¿Le vas a dejar así después de todo lo que ha hecho por ti?

Alicia se zafó de Andrea y Fisco se apartó al verla acercarse. Sus caras estaban a sólo un par de centímetros.

Te hago la misma pregunta: ¿Me vas a dejar así después de todo lo que he hecho por ti?− Preguntó ella alzando la barbilla y con una mirada claramente desafiante.

Fernando parecía completamente desarmado ante aquella pregunta. Sus ojos vagaron por el rostro de ella y se detuvieron un segundo en sus labios, pero al instante bajó la mirada. A causa de la semi oscuridad que había en el remolque era difícil ver su expresión, pero parecía estar haciendo esfuerzos para mantener su actitud fría y chulesca.

¿No respondes?− Preguntó ella con una buena dosis de crueldad.

Andrea y Fisco se habían hecho a un lado y miraban la escena con algo de recelo. Sentían que estaban interrumpiendo algo muy íntimo, pero al mismo tiempo sabían que si seguían así, deberían intervenir, por el bien de todos, para calmar los ánimos.

Fernando notaba sus ojos húmedos y sus mejillas ardiendo, pero no iba a claudicar. Necesitaba tener la mente fría para tomar decisiones y no era capaz hacerlo cuando su mayor temor amenazaba con cumplirse: Cada vez que cerraba los ojos, no podía evitar ver a Alicia muerta en una cuneta, con un disparo en el estómago y sangre brotando de su boca, resbalando por su mejilla. Luego, recordó a Belle… No podía permitir que la historia se repitiera. Pestañeó y vio a Alicia de pie, frente a él, observándole con una expresión cercana al odio. “Prefiero que me odie.− Pensó.− Será más fácil si me odia”.

Esto no es por nosotros; es porque si seguimos contigo la misión fracasará.− Soltó Fernando.

Me temo que no eres tú quien decide eso.− Dijo Andrea antes de que Alicia tuviera tiempo para replicar.− Charles y yo somos los responsables de esta misión y por lo tanto esas decisiones nos corresponden a nosotros. La decisión está tomada desde hace semanas: Alicia forma parte de este grupo. Fin de la discusión.

Alicia intercambió una mirada con Andrea y se sentó apoyando la espalda contra la lona en la parte más cercana a la cabina; Andrea se acercó y, sentándose junto a ella, le tomó la mano, pero Alicia no parecía ser consciente de ello y miraba a Fernando con una expresión difícil de descifrar.

Él se sentó lo más alejado que pudo de Alicia y clavó su vista en la parte trasera del remolque, donde la lona de vez en cuando ondeaba y dejaba ver parte del camino; sabía que si la miraba de nuevo, la besaría.

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Gracias de nuevo a NoA por las capturas.

6 comentarios:

  1. Ya no quedan palabras que decirte!!!! Ayyyy Fernandiño siempre pensando en lo peor; su reacción me ha recordado un montón a la escena del camión! Esta vez Ali no se conforma; el tiempo en España sin Fernando la ha hecho más fuerte!
    Gracias de verdad por el relato!!! Siempre que le leo me puedo imaginar las escenas!
    Un beso!

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  2. Gracias, NoA.
    Pues sí, Fernando está aterrado porque su mayor temor es que a Alicia le pase lo que le pasó a Belle. ¿Recuerdas la conversación que tuvo con Roberto en la que le hablaba de Belle y cuando decía que ella se enroló a la Resistencia comentaba "Nunca debí consentirlo"? Mientras escribía este capi, pensaba en esa conversación y en como durante toda la temporada se acercaba y alejaba a Alicia al mismo tiempo...
    En fin, me alegro de que te haya gustado.
    Un beso!

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  3. Muy bien, SLAYER! MEnuda reacción de FErnando. Ha dejado a ALicia un poco planchada, me temo. ME pregunto que pasará con ÁLvaro después de esto...

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  4. Gracias, María!
    Fernando está... con los cojones de corbata, el pobre. Si renunció a estar con Alicia fue para protegerla y ahora ella está expuesta al peligro... sencillamente le aterra.
    Ya te digo que sabremos qué ha sido de Álvaro, pero falta mucho para ello, por el momento, ya es que a Fernando no le ha hecho ni pizca de gracia que él también esté involucrado en la misión.
    Un beso!

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  5. Que emocion ! acabo de leer 3 capitulos de un tiron,y que suerte mañana es sabado, no me queda mucho a esperar.Como Noa he pensado en la escena del camion ( la lona y todo), pero esta vez Alicia se ha subido al camion ! Gracias y un beso .

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  6. Muchas gracias, Anne. Perdona que haya tardado tanto en contestarte, no había leído aún tu comentario.
    Me alegro de que te guste. Yo acabo de terminar el capítulo XLV... va a ser de los más intensos, eso lo garantizo. Mañana se publicará.
    Un beso!!

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